El disparate de la lectura obligatoria

«Si estos textos les agradan, bien; y si no les agradan, déjenlos, ya que la idea de la lectura obligatoria es una idea absurda: tanto valdría hablar de felicidad obligatoria. Creo que la poesía es algo que se siente, y si ustedes no sienten la poesía, si no tienen sentimiento de belleza, si un relato no los lleva a saber qué ocurrió después, el autor no ha escrito para ustedes. Déjenlo de lado, que la literatura es bastante rica para ofrecerles algún autor digno de su atención, o digno hoy de su atención y que leerán mañana […]

La poesía de Jorge Luis Borges

Si no hay gusto por la lectura, ¿por qué leer un libro?. Apostaría a que quienes están a favor de la lectura obligatoria en los centros de adoctrinamiento, -perdón, quise escribir centros educativos, me debió fallar en subconsciente- lo hacen pon una buena causa, quizás con el propósito de que los niños y jóvenes estudiantes desarrollen, precisamente, ese gusto por la lectura. Al fin de al cabo, ¿cómo saber si algo nos gusta o no si no le dedicamos el tiempo suficiente?

¡Pero vamos a ver!, ¡¿qué es eso de obligar a los niños a leer?!, mas sin entrar a cuestionar el contenido del libro. Los niños copiamos prácticamente todo lo que hacen las personas a nuestro alrededor, es precisamente así como aprendemos a saber si algo nos divierte o no, sin pararnos a pensar si está bien o mal, aunque para dicha tarea, normalmente están nuestros padres. En base a esto, podríamos llegar a la conclusión de que si una persona se cría con una familia que dedica buenos ratos diarios a la lectura en vez de ver la televisión, posiblemente obtenga curiosidad por la lectura. Esta curiosidad podría llevarle -en el mejor de los casos- a una necesidad, la necesidad de divertirse, desconectar de la rutina, inspirarse, aprender algo nuevo, etc.

La mayoría de las personas leen a diario, sin embargo, no con un libro en la mano. Hoy en día los textos están adaptados a cualquier dispositivo, y lo mejor de todo, a un alcance inimaginable, por tanto, ya no es cuestión de pasar páginas a un libro, cosa que a algunos amantes de la literatura parece irritarles un poco. La clave está en que gracias a la facilidad para consumir todo tipo de contenido en el formato que sea, podemos descubrir lo que nos interesa leer, ver y escuchar en todo momento.

Creo firmemente en que la facilidad junto a la libertad para descargar, reproducir y compartir contenido con los demás, es mucho más efectiva que esa absurda idea de la lectura obligatoria, la cual algunos iluminados han puesto en práctica durante sus clases en algún momento.

Recuerdo cuando en la secundaria, en una de las asignaturas peores enfocadas, hablo de lengua y literatura, nos obligaban a leer grandes obras literarias de la época. A mi nunca me gustó leer, pero era normal, más tarde me di cuenta de que las novelas picarescas, pesimistas y escritas en castellano antiguo no eran lo mio, valiente infumables obras nos hacían leer, bueno, “leer”, yo terminaba mirando un resumen en Internet, siempre y cuando entraran preguntas del libro en el examen siguiente. Esto es como coger a grupo de niños y ponerles a jugar al fútbol con un balón medicinal, estoy seguro de que la próxima vez que alguien les diga de jugar al fútbol, van a fingir estar malos para quedarse en casa jugando al Fortnite.

No todos tenemos pasión por la lectura, ni mucho menos, pero tarde o temprano, la persona curiosa sabe que tiene que coger un libro en concreto.

Yo leo, no mucho, aunque bastante más que años atrás, pero yo no leo poesía, no me hace sentir nada, tampoco leo novelas de ciencia ficción ni nada por simple entretenimiento. Yo leo solo leo por dos motivos, los cuales se han convertido en una necesidad para mí:

  • Adquirir nuevos conocimiento. Aprender cosas que, por desgracia, no se enseñan en los colegios.
  • Inspiración y motivación  a nivel personal.

Así que ya puedes imaginar que clase de literatura es la que me interesa: libros sobre economía (economía austriaca preferiblemente), finanzas, psicología, inteligencia emocional, desarrollo personal…

Todos tenemos libros en nuestra lista de LECTURA OBLIGATORIA, y aunque no nos cansemos nunca de recomendarlos, es importante entender que hay personas que consideran que no necesitan saber más de lo que ya saben en terminadas áreas de su vida, al igual que hay personas que prefieren otro tipo de contenido para un entretenimiento de mayor calidad.

Hay autores para todo, hay textos para todos y todos los días alguien publica un libro nuevo, aunque este sea una mierda. La clave para que el lector encuentre el suyo, empieza por despertar curiosidad, así que más fomentar la curiosidad, el pensamiento crítico y la ambición, y menos lectura obligatoria.

Los libros están para emocionar; si un libro no te emociona, abandónalo.

Leave a Comment:

Este es el típico mensaje aburrido sobre el aviso las de Cookies, acéptelas y disfrute del contenido de la página web :)   
Privacidad