El hombre que quemó sus naves

El hombre que quemó sus naves

Extracto sacado del libro Piense y Hágase rico de Napoleón Hill​

Hace mucho tiempo, un gran guerrero afrontó una situación que requería de él, una decisión que garantizara su éxito en el campo de batalla. Iba a enviar sus tropas contra un enemigo poderoso, cuyos hombres, superaban a los suyos en número. Embarcó a sus soldados, navegó hacia el país enemigo, desembarcó soldados y equipos, y dio la orden de quemar las naves que los habían llevado hasta allí. Al dirigirse a sus hombres antes de la primera batalla, dijo: «Ved cómo los barcos se convierten en humo. ¡Eso significa que no podremos dejar estas playas vivos a menos que ganemos! ¡Ahora no tenemos opción: venceremos o moriremos! ».

Esta historia terminó como se esperaba, con la Victoria de aquellos que no tuvieron elección más que la de ganar a sus enemigos.

Todos los días, hay Valientes guerreros que, haciendo referencia a las naves, dejan atrás todo cuanto tienen con el propósito de cambiar sus vidas. Historias habrá tantas como “guerreros”, pues cada uno protagoniza su propia historia hacia el éxito. Atrás quedan hogares, recuerdos de la infancia, familiares y seres queridos, trabajos, proyectos de vida e idéas. Es entonces cuando uno se da cuenta de que la única carta que se puede poner en juego es la de avanzar hacia delante, con destino a tu nueva meta, rumbo al propósito de tu vida.

Cada persona que vence en cualquier empresa, debe estar dispuesta a quemar sus naves y eliminar todas las posibilidades de dar marcha atrás. Sólo así puede tener la seguridad de mantener ese estado mental conocido como deseo ardiente de ganar, esencial para el éxito. – Napoleón Hill

Napoleón Hill, escribió este breve relato en su obra Piense y Hágase rico, con el fin de demostrar que, cuando una persona se centra únicamente en una idea con un propósito claramente definido por el cual, siente un deseo ardiente de cumplir, el éxito está garantizado.

Napoleon Hill, recopila en su libro: Piense y Hágase rico, numerosas historias basadas en los éxitos de personas a las que estudió y analizó sus actuaciones y formas de ser. Y como ejemplo real de lo comentado anteriormente, tenemos la emotiva historia de:

Edwin C. Barnes - El hombre que pensó en la manera de asociarse con Thomas A. Edison:

Pasaron cinco años antes de que apareciera la oportunidad que había estado buscando. Para todos, excepto para él, sólo parecía una parte más del engranaje de los negocios de Edison, pero en su interior, él fue el socio de Edison cada minuto del día, desde el primero en que empezó a trabajar allí.

Es una ejemplificación notable del poder de un deseo definido. Barnes consiguió su objetivo porque deseaba ser socio de Edison más que ninguna otra cosa. Creó un plan con el que alcanzar su propósito. Pero quemó todas sus naves tras de sí. Se mantuvo firme en su deseo hasta que éste se convirtió en la obstinación obsesiva de su vida y, finalmente, en un hecho.

Cuando viajó a Orange, no se dijo a sí mismo: «Trataré de convencer a Edison de que me dé algún tipo de trabajo», sino: «Voy a ver a Edison para explicarle que he venido a hacer negocios con él».

No se dijo: «Estaré alerta ante cualquier otra oportunidad, en caso de que no consiga lo que quier o en la organización de Edison», sino: «No hay más que una cosa en este mundo que estoy decidido a conseguir, y es asociarme con Edison en sus negocios. Quemaré todas las naves tras de mí, y apostaré mi futuro a mi capacidad para conseguir lo que quiero».

No se planteó en ningún momento retroceder. ¡Tenía que triunfar o morir! ¡Ésa es toda la historia del éxito de Barnes!

La primera toma de contacto de Thomas A. Edison con Edwin C. Barnes - El inventor y el vagabundo

Barnes se presentó en el laboratorio de Edison, y anunció que había ido a hacer negocios con el inventor. Hablando de su primer encuentro con Barnes, Edison comentaba años más tarde: «Estaba de pie ante mí, con la apariencia de un vagabundo, pero había algo en su expresión que transmitía el efecto de que estaba decidido a conseguir lo que se había propuesto. Yo había aprendido, tras años de experiencia, que cuando un hombre desea algo tan imperiosamente que está dispuesto a apostar todo su futuro a una sola carta para conseguirlo, tiene asegurado el triunfo. Le di la oportunidad que me pedía, porque vi que él estaba decidido a no ceder hasta obtener el éxito. Los hechos posteriores demostraron que no hubo error».

Sobre el autor y su obra:

Napoleon Hill, (Virginia, 26 de octubre de 1883 – Carolina del Sur, 8 de noviembre de 1970) fue un escritor estadounidense y asesor de varios presidentes de Estados Unidos.

Actualmente, es considerado el autor de autoayuda y superación más prestigioso del mundo.

Napoleon Hill, dedicó más de 25 años a entrevistar a personas ricas, que le revelaron el origen de su riqueza. Entre ellas están:

Henry Ford, Thomas A. Edison, Harvey S.Firestone, John D.Rockefeller, Charles M.Schwab, Woodrow Wilson, Darwin P.Kingsley, Edward Bok, Cyrus H.K.Curtis, George W.Perkins, Henry L.Doherty, George S.Parker, doctor C.O.Henry, General Rufus A.Ayers, Wm.Wrigley, Jr., A.D.Lasker, E.A.Filene, James J.Hill, Capitán George M.Alexander(de quien N.Hill fue asistente), Hugh Chalmers, doctor E.W.Strickler, Edwin C.Barnes, Robert L.Taylor(“Fiddling Bob”), George Eastman, E.M.Statler, Andrew Carnegie, Jhon Wanamaker, Marshall Field, Wm.H.French, Juez Elbert H.Gary, William Howard Taft, doctor Elmer Gates, John W.Davis, Samuel Insul, F.W.Woolworth, Juez Daniel T.Wright(profesor de leyes del autor), Elbert Hubbard, Luther Burbank, O.H.Harriman, John Burroughs, E.H.Harriman, Charles P.Steinmetz, Frank Vanderlip, Theodore Roosevelt, etc.

Las ideas, los hábitos, la visión y en definitiva, la psicología y actitud del éxito, está descritas en el libro Piense y Hágase rico, basado en la experiencia de multitud de personas que consiguieron grandes logros.

Al inicio de su libro, el autor afirma que: “Los pensamientos son cosas, cosas muy poderosas cuando se combinan con la exactitud del propósito, la perseverancia y un imperioso deseo de convertirlas en riqueza, o en otros objetos materiales.”

Napoleón Hill habla de hasta 15 temas de la vida que influyen en la riqueza y los éxitos de una persona

  1. Los pensamientos.
  2. El deseo.
  3. La fe.
  4. La autosugestión.
  5. El conocimiento especializado.
  6. La imaginación.
  7. La planificación 
  8. La decisión.
  9. La perserverancia.
  10. El trabajoen equipo.
  11. El sexo.
  12. El subconsciente.
  13. El cerebro.
  14. El sexto sentido.
  15. Los temores.

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