La España progresista.

Día 7 de enero de 2020 – Pedro Sánchez gana la votación de la investidura con 167 a favor frente a 165 votos en contra.

Bienvenido/a a la España progresista. Una España que a muchos asusta por la enorme desconfianza que denota el presidente de gobierno y sus socios, con los que presuntamente se negaba a pactar.

El gobierno progresista:

Quien iba a imaginar que el progreso sería de la mano del PSOE, un partido con más de un siglo de historia cuyo pasado está manchado hasta de sangre. Hablamos de la mayor mafia de la historia de este país, con innumerables casos de corrupción, redes clientelares y el histórico saqueo del oro del banco de España en 1936.

El partido socialista se atribuye a sí mismo el bloque de la izquierda, siendo ellos los únicos defensores del pueblo (los buenos para que nos entendamos), frente a la opresión de los de arriba (los causantes de todos nuestros males). Pese al intento de vendernos la moto, emociona ver que hay personas en este país que sí tienen memoria, y saben que cuando gobierna los socialistas, el paro se dispara y el obrero termina en la calle.

La triste realidad que asola al PSOE, es que hace décadas que perdió la O de obrero. Hace años que no respeta la unidad y se avergüenza de los símbolos y la historia de nuestro, por lo que la E de España le queda grande. Por si fuera poco, la P partido debería actualizarla por una M de mafia que avalen sus grotescos casos de corrupción.

→ El resultado sería tal que así: MSOE

Y este es el motivo que explica cómo después de más de 140 años, el PSOE no actualiza sus siglas, porque quedarían con una M de mafia y la S de socialista.

Pero aún hay más, si el socialismo le puede abrir las puertas a algo, ese es a su socio comunismo, que como ya vimos anteriormente, NO FUNCIONA. Su teoría económica fue desmontada por los economistas de la llamada escuela austriaca y la economía keynesiana. Además, también quedó desmontado en la práctica.

Y esto, señoras y señores, es lo muchos denominan como el progreso de España:

ESTATISMO en toda su excelencia: control de medios de comunicación, propaganda masiva, más corrupción, censura, desigualdad ante la ley, colectivismo, violación de las libertades individuales, okupación de viviendas, más ayudas sociales, efecto llamada, más subvenciones, más vicepresidencias, más ministerios, más políticos, ¡¡¡MÁS PARÁSITOS!!! ¡¡¡MAYOR SAQUEO A NUESTROS BOLSILLOS!!!

¿Qué es el progresismo?

  • El progresismo es la religión del autoaborrecimiento. Le enseña a los blancos a odiar a su raza, a los niños a odiar su sexo, a las mujeres a odiar su feminidad, a los patriotas a odiar su país, y a Occidente a odiar su historia. Qué desesperante y tóxico es.” 

    Matt Walsh

El verdadero ser de un progre:

En base a todo el contenido publicado anteriormente en Libertad y Progreso Frente a la Amenaza Populista, llega el momento de conocer el verdadero ser que esconde el progresista en su interior.

Yo también ando detrás de la búsqueda del progreso, sin embargo, no puedo caer en el error de considerarme progre… Después de leer esto, quizás te pase lo mismo que a mí.

Recuerda que siempre puedes elegir qué ser y qué estilo adoptar. Al fin de al cabo, todos y cada uno de nosotros somo únicos e inigualables.

Falsedad y odio:

El progre es la versión del ser humano más involucionada de la era de la información, desinteresada por el conocimiento, vividora de tópicos, falacias y creyente de una religión basada en el autoaborrecimiento.

El progre es un ser falso y miserable escondido detrás de una máscara de buenismo absoluto con la que deambula por la vida sintiéndose en deuda con los más desfavorecidos, al que se comprometerá a ayudar, pero eso sí, con el dinero de los demás.

Es negacionista y se desentiende de la ciencia. Asume la falsa realidad de la existencia de una estructura patriarcal con la que financiar su infame victimismo social.  Se atreve a cuestionar la base biológica de la sexualidad, a despreciar la masculinidad del hombre que, de manera generalizada, es señalada como tóxica. Y a rechazar la belleza femenina de la mujer, a la que considera el sexo débil y una inválida incapaz de prosperar por sí misma, por lo que debe ser protegida y favorecida por el estado, al cual tachan de opresor al mismo tiempo.

Doctrina Establishment:

Ser progre conlleva a oponerse a la existencia del núcleo familiar tradicional, y a no reconocer la libertad y el derecho a la educación en valores impartidos de padres a hijos. Quizás porque esto le supone un impedimento a su gran afán por el adoctrinamiento escolar, cuya metodología constituye la base estructural de la pobreza mental.

La religión y la unión familiar establecen una barrera entre las creencias y valores del individuo frente al Estado. Un muro de contención que debe ser derruido para que el individualismo caiga ante el socialismo.

El socialismo necesita que la gente crea que el Estado lo es todo. Mientras que para el creyente la frase es: «Dios proveerá», para el socialista la frase es: «el Estado proveerá». La progresía sucumbe ante la religión del robo de la libertad económica, y la doctrina del colectivismo social.

Superioridad moral:

El progre presume de una superioridad moral falaz y un nivel hasta ahora desconocido de la empatía. Sin embargo, ha demostrado en infinidad de ocasiones, que solo empatiza con los suyos, llegando a defender lo indefendible, llegando a justificar lo injustificable con tal de obtener su habitual medalla en honor de la corrección política.

Su interpretación y utilización de la empatía, es tomada como instrumento propagandístico con el que mostrar su prodigiosa sensibilidad y lo gran apenados que están frente a los demás.

Esta cualidad efectiva que consiste en ponerse en la piel del prójimo y entender las emociones ajenas a nuestro ser, va mucho más allá de un simple sentimiento de pena. Muy a su pesar, el progre solo busca conectar con el fin de sentir lástima hacia los demás, mostrando así su lado buenista en favor de la supuesta “víctima” sin importar las vidas y los factores que intervienen en el origen de la causa.

Deshumanización y categorización:

El progre no ve personas, ve categorías.

El progre ha diseñado y perfeccionado con los años su comitiva de malignos, su lista negra donde se recogen los habituales culpables de todos los males que brotan en nuestro país y cualquier rincón de la tierra. Estados Unidos, el capitalismo, los neoliberales, Franco, Díaz Ayuso, el hombre blanco y hetero, los pijos adinerados y cayetanos.

¡Somos conscientes de ello! ¡TODOS LO HEMOS VISTO!

¡Lo hemos visto con incontables episodios de violencia de género!, por poner un ejemplo, el caso Juana Rivas. Episodios que acaban con numerosas vidas arruinadas, incluso demostrándose la inocencia del hombre, el cual está desamparado por una ley que los trata en desigualdad.

¡También hemos visto familias quedarse en la calle porque unos okupas asaltaron su propiedad privada!

¡También hemos visto VIOLACIONES en manada! pero claro, los implicados eran procedentes de otros países donde tienen culturas diferentes y sus costumbres han de ser respetadas.

¡ATRACOS a plena luz del día! Pero claro, el menor no acompañado se aburre y quiere plata para comprarse algo el chaval, y como no tiene dinero, se lo quita a otro y listo.

¡AGRESIONES! Por asistir a algún tipo de evento o por el simple hecho de llevar símbolos nacionales o ideológicos, pero claro… ¡¡¡A quien se le ocurre por dios!!!, es que iba provocando, y así no se puede ir por la vida.

Es curioso, pero a los buenistas y todo poderosos empáticos de la progresía, no les importa una mierda la situación que sufren muchas personas cuando estas, a pesar de ser las víctimas, entran dentro de las categoría de:

  • Hombre blanco heterosexual.
  • Empresario rico
  • Persona no progre, ósea, facha

O bien, cuando los implicados en el caso, pertenecen a alguna de las categorías siguientes:

  • Mujer oprimida
  • Persona LGTBI
  • Persona negra.
  • Migrante (porque decir inmigrante suena ofensivo).

En definitiva, esa extensa lista de categorías de personas desfavorecidas por las que el progre sí ha de sentir pena.

→ Ahí es cuando queda al desnudo su carencia empática, hipocresía y falsedad.

¡Demócritas!

Demócratas hipócritas que insultan y atacan a quienes no piensan como ellos, tomando las calles y alterando el orden público cuando el resultado electoral no les beneficia.

Su amor incondicional y defensa por la democracia, le hace ser los buenos de una película que no entienden, porque ignoran nuevamente que esta ni tan siquiera existe, pues el pueblo poder no tiene frente a quienes eligen y luego los someten.

Hablamos de un juego sucio basado en el POPULISMO, donde el que más promesas pone sobre la mesa con fines de captación de votos, se alza con la victoria.

Incapacidad y confusión:

Una de las caracteriza fundamentales del progre es su nula capacidad de interpretación, que le conduce cual desorientada presa fácil, directo a la trampa populista.

Esto es fácil de ver con ejemplos cinéfilos:

○ Ejemplo 1- Robin Hood

Supuestamente, para el progre, Robin Hood se dedicaba a robar a los ricachones que acaraban toda la riqueza, para luego repartir el dinero entre las familias humildes explotadas por los poderosos adinerados.

¿La realidad? Este personaje era un revolucionario justiciero que robaba a los saqueadores del reino y su poderosa clase privilegiada (el estado y los políticos), que acumulaban la riqueza gracias a las recaudaciones de impuestos.

La diferencia está en la manera de enriquecerse, y lo que el progre no es capaz de interpretar, es que hay dos formas de hacerlo:

  1. Proporcionando algo que la otra persona desea a cambio
  2. Robando el dinero de los demás.

De este modo, existen muchas personas con alto nivel de riqueza económica, gracias a que millones de personas se benefician al mismo tiempo de ellas. Como pueden ser los casos de Bill Gates -gracias a él y toda su compañía Microsoft, miles de millones de personas en todo el mundo, disfrutemos de su sistema operativo Microsoft Windows en nuestros ordenadores- o Madonna, al vender su álbum musical a 8273827398… personas.

Luego tenemos al estado, quien no produce nada por sí mismo, y se enriquece a costa de todos mediante un sistema de recaudación impuesto por ley y defendido por el monopolio de la fuerza.

○ Ejemplo 2 – Star Wars

La famosa saga de la Guerra de las Galaxias nos muestra los diversos conflictos existentes entre las distintas galaxias, donde los defensores de la república, (sí, de la república, pero también del libre comercio entre los sistemas intergalácticos y la libertad de los habitantes de cada planeta), se ven obligados a combatir al imperio y el lado oscuro de la fuerza que llevan al odio, la represión y el exterminio, así como, la concentración del poder en manos del emperador Lord Sith y sus aprendices. ¡Joder! blanco y en botella… el ESTADO y sus gobernantes!

Tiene gracia, ¿recuerdas el vídeo montaje de Spain Wars? La izquierda, (concretamente Podemos) representando nada más ni menos que La Resistencia JAJAJAJA. Y el Partido Popular el lado oscuro, claro, así es más fácil que el mensaje cale sobre la audiencia.

  • «El miedo es el camino hacia el lado oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Percibo mucho miedo en ti.»

    Maertro Yoda

  • El miedo a la realidad y a la libertad frente al control del estado.
  • El odio a los ricos y quienes no piensan igual.
  • El victimismo social, la censura, el hambre y la muerte.

Se esconde mucho miedo en el interior de un progre. La libertad y la responsabilidad son inseparables.

○ Ejemplo 3 – Matrix

  • Tienes que comprender que la mayor parte de los humanos son todavía parte del sistema. Tienes que comprender que la mayoría de la gente no está preparada para ser desconectada. Y muchos son tan inertes, tan desesperadamente dependientes del sistema, que lucharán para protegerlo.

    Neo

Creo que con eso es más que suficiente.

No me sorprende nada que, en países de Latinoamérica, al buen progre se le conozca también por el término socialconfuso.

¡¡¡DESPIERTA!!! Nos están robando la libertad.

Impersonalidad:

El progre no cree en el ser humano, lo tacha de egoísta y codicioso por naturaleza, y por ende, peligroso para la convivencia. Considera necesario intervenir en la propagación de sus ideas acerca de los 7 pecados capitales, lo perverso que es el dinero y la necesidad de pertenecer a una sociedad que conviva en plena igualdad material donde no existan distinciones entre clases. De este modo, nadie será más que nadie y todo viviremos felices y comeremos perdi… mejor, ¡verduras ecológicas!

Una vez más el negacionismo incide en la visión de la progresía, que no contempla en la evolución humana la necesidad de haber vivido en sociedad por instinto de supervivencia y el interés por la mejora de la calidad de vida aun sin la existencia de un estado benefactor. Así que el progre se equivoca nuevamente si cree que no puede dejarnos libremente que cada uno florezca a su manera y de forma independiente.

Desde luego, la estupidez no conoce límites en estos extraños seres que carecen de personalidad, y son presa fácil de la manipulación en masa.

Envidia burguesa:

El progre es un ser lleno de envida incapaz de entender como alguien puede hacerse rico en el ámbito económico. Para él, la acumulación de riqueza es sinónimo de deshonesto“Si tiene mucho dinero es porque es un estafador o un explotador”. Como puedes imaginar, cualquier familia de clase media ya es considerada burguesía, por lo que entra dentro de la categoría de ricos / pijos a los que hay que repudiar.

Los progresistas distan ampliamente no solo de la riqueza mental, también de la riqueza espiritual.

Critican cuando la propiedad recae en manos de quien no trabajó para ganársela con el sudor de su propio esfuerzo, pero luego son los primeros que van en contra de la meritocracia. La herencia es motivo de expropiación y lucha del proletariado sediente de rabia.

Injusticia social e igualdad material:

Como atentar contra la meritocracia en dos sencillos pasos:

El primer paso es confundir la igualdad como tal y enfocarla hacia el ámbito material. De este modo, es como interpretan ellos que en nuestra sociedad existe una gran desigualdad entre ricos y pobres que se debe solucionar.

La igualdad (formalmente hablando), se contempla sobre el marco judicial y legislativo, promoviendo la igualdad ante la ley sin distinción alguna y preservando los mismos derechos y obligaciones, cosa que actualmente tampoco se cumple al 100%

El progre toma uso de la igualdad como herramienta para instaurar su utopía. Hablamos de una sociedad imposible de comprender por ellos mismos, al ir en contra de la naturaleza humana; El afán de superación, el amor propio, el inconformismo, el deseo por alcanzar el éxito, la felicidad y obtener la recompensa por mérito propios. Así llegamos al segundo paso, la redistribución de la riqueza.

No muy contento con la existencia de las clases altas a las que culpan sin argumentos de la existencia de clases bajas, el justiciero de la progresía aparece con capa y espada en nombre del buenismo para redistribuir la riqueza y beneficiar a los más desfavorecidos. Así pues, en lugar de plantear políticas que pongan fin a los monopolios y las grandes corporaciones que evaden la competencia, aplican impuestos a los ricos y medidas tipo renta básica y otras ayudas económicas que favorezcan a que el trabajador no se vea obligado a venderse a cualquier precio ante el primer empresaurio de turno.

Esto origina crispación social. ¿Deben pagar los ricos los que otros no son capaces de conseguir? ¿Por qué el progre nos impone por ley el deber de hacer caridad con nuestro dinero? Y mientras unos defienden la injusta justicia social y la falsa igualdad, otros reivindicamos nuestra libertad de hacer lo que nos venga en gana con nuestras pertenencias.

El ganado de la progresía

El progresismo representa a la izquierda más rancia que jamás haya existido, y en general, la ideología más farsante y tóxica de la era moderna.

Creen ser antisistema, pero nada más lejos de la realidad, ya que condicionan su vida en pro de las tendencias elitistas que pretenden interferir en el desarrollo de la humanidad y una nueva programación mental, la cual termina por promover nuevas tendencias alimenticias, el desencanto por la familia, la obsesión por la contaminación, el cambio climático e incluso el menosprecio de la persona como causante de todos los males del planeta tierra. Por supuesto, para el progreanimalista, la vida de cualquier animal vale indiscutiblemente más que la vida de cualquier persona.

Las ovejas del estado y las élites globalistas

El progresista es la pobreza personificada, el prototipo perfecto diseñado para arruinar por completo la armonía de una sociedad y los frutos que esta se ha encargado de laborar durante años.

El elevado precio de alquiler de un progre:

Si bien es cierto, y está demostrado que el éxito o el fracaso es cosa de programación mental, así como el enfoque de las ideas y acciones para llevarlas a cabo eficazmente, lo que sin duda deja más en evidencia a un progre, es que continuamente -y lo digo muy en serio-, continuamente está hablando de sucesos del pasado y de personajes tipo Franco. La cuestión que muchos nos planteamos es: ¿qué progreso social y económico podemos esperar de unos individuos que viven ahogados en el pasado? La respuesta es clara, NINGUNO.

Allí donde pones el foco y centras tu energía para pensar, sentir y actuar, es donde los resultados cobran vida. Esto explica actitudes tales como el revanchismo guerracivilista, el odio al capitalismo o el desprecio a los ricos entre otras cosas.

Todavía queda por entrar en juego otro de los grandes comodines del progre, la famosa frase de Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana y Borrás, más conocido como George Santayana, y dice así: “Quién olvida su historia está condenado a repetirla”.

Muy bien, les diré dos cosas al respecto:

Primero, una cosa es –no olvidar- y otra es interferir negativamente en la generación de pensamientos actualizados. Lo segundo, ningún pensamiento habita en la mente sin pagar el alquiler. Si no tiene claro el significado que hay detrás de esta afirmación, le invito a que lo busque y entienda más sobre la importancia de la psicología y el enfoque en el desarrollo del ser humano.

Indignación por la pobreza

MENSAJE IMPORTANTE PARA TODOS LOS PROGRESISTAS INDIGNADOS POR LA POBREZA:

La pobreza es un asco, pero yo no llamo pobreza a la falta de dinero o recursos materiales, es lo que intentaba explicar en el capítulo anterior de Riqueza Vs pobreza.

La mayoría venimos al mundo sin nada, solo tenemos el soporte que podamos recibir de una familia a la que ni tenemos opción a elegir. La familia y el lugar donde nacemos, son de las pocas cosas que realmente se pueden llegar a considerar de buena o mala suerte. A partir de ahí, somo nosotros los que debemos mostrar lo que somos y jugar nuestras cartas en nuestro beneficio.

La mayoría de las personas que hoy en día son millonarias, años atrás no eran nadie. El truco no está en cómo, cuándo, dónde y con quién se empieza en la casilla de salida, sino cuándo, cómo, dónde y con quién se llega (al final). El final está determinado por cuestiones tales como por qué y para qué, lo que quiere decir que cada uno escogemos un camino diferente.

Sin embargo, si nos impiden avanzar, nos impiden ejercer el derecho al trabajo, nos prohíben acercarnos a otras personas, nos obligan a permanecer en un determinado lugar, nos endeudan a costa de los caprichos de otros, nos obligan a pagar el precio de la irresponsabilidad que otros no asumen… En definitiva, si no hay libertad para hablar, actuar y gestionar libremente las pocas cosas de las que disponemos, no habrá expectativas reales para prosperar.

Combatir la pobreza es mucho más complejo de lo que parece. Mientras haya instituciones organizadas haciendo de ella un negocio a costa de la caridad de quienes tiran el dinero creyendo cambiar el mundo, mucho me temo que seguirá existiendo un especial interés por preservarla.

El imán de las ideas libertarias

«Las ideas libertarias son tan buenas, que todos los partidos las adoptan a la hora de hacer campaña y llegar al poder»

Pobre aquel que se autoproclama progre en nombre del progreso, otorgándole el poder a los de siempre solo por escupir un discurso “diferente”.

Ser progre, o, mejor dicho, como robar el progreso y la libertad de todos en nombre del buenismo. Al fin de al cabo, el progresista es al progreso, lo que el carterista es a nuestra cartera.

Si has llegado hasta aquí, lo primero es agradecerte el tiempo que te has tomado para leer y visualizar todo el contenido de los diferentes artículos en orden.

No hay alternativa, ¡somos mejores en todo!

¡¡VIVA LA LIBERTAD CARAJO!!

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