La esclavitud del Siglo 21

Este artículo sobre la esclavitud del siglo 21 está inspirado en la carrera de la rata, concepto explicado por Robert T. Kiyosaki en su obra Padre Rico, padre Pobre: Qué les enseñan los ricos a sus hijos acerca del dinero, ¡que los pobres y la clase media no! En un intento por ayudar a las personas en su educación financiera en un mundo donde el dinero es tema tabú en las escuelas, estamos en la obligación de divulgar aquellas ideas que permitan que la sociedad prospere y funcione mejor.

Conceptos como el patrón dinero y la esclavitud del siglo XXI o la carrera de la rata, tienen el poder de cambiar la visión que la gente tienen acerca del dinero. Las creencias sobre el dinero y la riqueza, dicen mucho de las personas, ya que es ahí donde se crea la base mental de lo que tiende a desarrollar la mente pobre y la mente rica.

Los conceptos de mente pobre y mente rica pueden mostrar complejidad en sus inicios, son algo densos y no siempre es fácil dar una definición exacta que ponga toda la carne en el asador. Lo que se esconde detrás de estas dos corrientes filosóficas y estilos de vida, requiere tiempo para su comprensión y experimentación. Recomiendo para ello, leer y escuchar autores como T. Harv Eker, Juan Diego Gómez, Napoleon Hill,  Júrgen Klaric y, anteriormente mencionado, Robert T. Kiyosaki. (En el artículo denominado Riqueza Vs Pobreza, se profundizará un poco más sobre este tema fundamental que constituye el pilar más importante y que da vida a esta obra de Libertad y Progreso frete a la amenaza Populista).

La esclavitud moderna:

Una verdad innegable, es que somos esclavos de nosotros mismos, nuestros deseos más ardientes, nuestras creencias más arraigadas y emociones más profundas que, en ocasiones, toman el control sobre nosotros.

Por otro lado, y en el caso de existir, también somos esclavos del estado que nos somete a su gobernanza. (A esta contusión, llegamos todos tras entender cómo se comporta el estado frente a sus ciudadanos). Pero volviendo a la primera verdad, bien es cierto que esta posee fecha de caducidad cuando la persona consigue la libertad y la riqueza mental y espiritual necesaria para vivir una vida plena, alejada de la envidia, el odio, la preocupación por el dinero y el materialismo, sobrepasando la toxicidad a la que millones de personas exponen al resto de la sociedad.

La carrera de la Rata:

Para dejar de ser un esclavo, debe entenderse que existe una conversión entre tiempo y dinero. Esta conversión suele ser proporcional, y es la carta que juegan la mayoría de las personas. Bajo sus reglas, todo aquel que desee más dinero se verá obligado a trabajar por más tiempo e incluso asumir más responsabilidades. Ese dinero finalmente será intercambiado por algo, sin embargo, no siempre el resultado obtenido nos permite avanzar hacia el siguiente nivel, simplemente nos mantiene en una posición estática.

La única manera de prosperar, es rompiendo la relación proporcional de tiempo-dinero, así es como muchas personas se enriquecen, obtienen cada vez mayores resultados a la vez que liberan su tiempo para centrarse en otras cosas más importantes.

El motivo por el cual las personas se mantienen en una posición estática, es debido a que no buscan fuentes de ingresos alternas, y dependen únicamente de la que obtienen como persona trabajadora. Sin embargo, el salario, por lo general, no contempla los resultados como base de remuneración, usted puede otorgarle grandes beneficios a su empresa, pero esta puede pagarle cierta cantidad al mes y listo. Por eso, las personas exitosas que destacan en lo que hacen, no aceptan este tipo de recompensas, prefieren materializar los resultados reales conseguidos con su labor en dinero. Solo los mejores pueden negociar esta condición con las empresas para las que trabajan, pero no hace falta ser el mejor para realizar un movimiento inteligente, tan solo hay que actuar correctamente en el lugar y momento indicado.

Los 4 cuadrantes del flijo del dinero:

Empleado

La mayoría de las personas se ubican en el cuadrante E (Empleado), persona que emplea su tiempo a cambio de dinero. En su definición más despectiva: Esclavo del dinero, ya que si no trabaja, no obtiene ingresos.

El empleado acostumbra a estar frente a una competencia elevada (en función de la cantidad de personas que demandan empleo), bajo las órdenes de sus superiores y bajo la presión fiscal y las regulaciones llevadas a cabo por el estado, (entre ellas el Salario Mínimo Interprofesional, SMI).

El actual SMI es una medida absurda, apoyada únicamente por trabajadores conformistas y mediocres con poco o nulo conocimiento sobre el mercado. Obligar por ley a que una empresa del tamaño que sea deba pagar una cuantía mínima salarial a sus empleados sin tomar en cuenta los ingresos que esta pueda generar, es una regulación que actúa como filtro para que millones de negocios no salgan a flote y puedan prosperar. Ya se lo que vas a decir, si una empresa no es capaz de pagar una cantidad mínima decente de dinero, que cierre y punto. Muy bien, entonces en ese caso, diré que si el estado no puede dar una paga mínima de 2500€ a todos los habitantes del país sin joder la economía, que se vaya.

¿Por qué el Salario Mínimo Interprofesional está mal planteado?

Primero porque impide la creación de nuevos empleos, por tanto, el mercado laboral es menos accesible y crece la competencia por los puestos de trabajo al incrementar la demanda, loq ue hace que más empresas se decanten por pagar el mínimo establecido por ley, ya que la gente, desesperada por encontrar cualquier cosa, aceptará condiciones más desfavorables.

Y segundo porque sostiene la conversión proporcional de tiempo-dinero, jornada laboral-salario. Bajo esta normativa, al empleado se le impide obtener ganancias acordes a sus méritos en la empresa donde trabaja, es por ello que el actual SMI no funciona, y debería ir en función de los beneficios obtenidos por las empresas.

Es absurdo establecer una ley que obligue a un pequeño establecimiento a pagar un SMI igual al de una multinacional que factura millones anualmente, lo más lógico sería que el salario mínimo a percibir por los trabajadores, fuera en relación a los beneficios que gana la compañía. Además, de esta forma la relación entre empresarios y trabajadores sería mucho más estable, respetada y productiva, ya que si la empresa genera más dinero, todos reciben mayores ingresos, por lo que remarían todos a una al saber que todos salen ganando.

Un apunte a tener en cuenta en esto, es que ahora los beneficios se calcularían antes del pago de las nóminas, y se acordaría por ley un porcentaje mínimo de los beneficios (ej: 65%) que debe ser repartido entre toda la plantilla de forma correcta, al fin de al cabo, no siempre todos tienen el mismo contrato ni las mismas condiciones laborales.

Autónomo

En el cuadrante A, tenemos al Autónomo, persona libre de elegir cuando trabajar, y que podría presumir de no tener jefe. Lamentablemente para él, a pesar de parecer estar en una posición bastante ventajosa con respecto al empleado típico, el autónomo es explotado literalmente por el estado como ninguno otro sujeto, (al menos en España).

En este cuadrante, el autónomo en realidad todavía está intercambiando su tiempo por dinero. Eres dueño de tu propio negocio y posees mayor libertad y flexibilidad horaria, pero también es cierto que sin ti, tu negocio se muere, y él lo es todo para ti.

Dueño de negocio

Los cuadrantes D e I son el sueño de cualquier persona ambiciosa. Ser dueño de negocio significa tener un espacio productivo que genera ingresos sin la necesidad de estar tú presente. Has contratado a las personas adecuadas para que se hagan cargo de todas las tareas y lleven la actividad de tu empresa viento en popa, (lo que haría un buen empresario líder). Ahora dispones de tiempo y dinero para viajar, crear vínculos con nuevas personas, negociar con otras compañías, seguir expandiendo tus negocios, emprender nuevos proyectos, etc.

El dueño de negocio sería lo que el socialista tacharía de cerdo capitalista, supongo que por envidia, porque si se hieran bien las cosas, (el estado no sabe ni tampoco le interesa) la clase trabajadora estaría seguramente en mejores condiciones.

Inversionista

Inversionista es sinónimo de ingresos pasivos. Gracias a las acciones, bonos, marcas registradas, tierras, bienes inmuebles, etc, el inversor obtiene capital sin necesidad de estar trabajando en ello.

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